La Valquiria, una de las más ambiciosas producciónes del MET. como parte de la tetralogía del anillo del nibelungo, esta ópera cargada de mitología y dilemas morales es apasionante.
Wagner se inspiró en la mitología nórdica al escribir esta obra. En la versión simplificada del compositor, las valquirias son las hijas del dios Wotan y la madre tierra, la diosa Erda, concebidas como doncellas guerreras para defender el Olimpo germánico, del acecho de los Nibelungos y recoger las almas de los héroes muertos en batalla para llevarlos a su descanso eterno en el Walhalla.
La valquiria preferida de Wotan es Brünnhilde que representa su verdadera voluntad por sobre los designios de su esposa Fricka (diosa del matrimonio).
Wotan le había ordenado que matase a su amado hijo Sigmund, por orden de Fricka su esposa, por haber cometido este, adulterio e incesto con Siglinda. Brünnhilde lo desobedece y ayuda a Sigmund y Sieglinde desafiando a Wootan, Wootan aparece y mata a Sigmund por lo que Brünnhilde rescata a Sieglinde que esta embarazada.
Las otras valquirias se reúnen al pie de la montaña, cada una con un héroe en su bolso. Las valquirias se sorprenden cuando Brünnhilde aparece con una mujer que todavía está viva. Brünnhilde pide ayuda, pero sus hermanas no osan desafiar las órdenes de Wotan.
Wotan aparece furioso y castiga a Brünnhilde: su hija deja de ser una valquiria y se ve despojada de su inmortalidad; además, la condena a que duerma cerca de la montaña y sea presa fácil para cualquier hombre que pase por ahí. Las demás valquirias temen por sus propios destinos y huyen. Brünnhilde pide misericordia y le recuerda el valor de Sigmund y su decisión de protegerlo, y que eso era lo que Wotan realmente deseaba. Wotan le concede una llama mágica que la protegerá de todos menos del guerrero más valiente (que, según se le revela al público, ambos saben será Sigfrid). Wotan pone a Brünnhilde sobre una roca y la somete a un estado profundo de sueño. Wotan llama a Loge, dios del fuego, para que cree la llama que protegerá a Brunilda. Despojado de sus hijos, Wotan se retira con una gran tristeza.
La música de Wagner dirigida por el maestro James Levine es una oportunidad que no debe dejarse pasar.