Me pareció que el evento fue muy bueno y vino de menos a más. Sin duda al principio sentí que Carreras no estaba o no quería dar su cien por ciento, sin embargo hacia el final del concierto las cosas cambiaron. Mi reconocimiento aparte a la soprano Sabina Puértolas que en verdad me cautivó al igual que al público con su voz y entrega y una excelente interpretación de las zarzuelas; me pareció que su talento excedió a su presencia y belleza, engalanando aún más su actuación. El final magnífico, con un Carreras más entregado, soltando su voz y perdiendo un poco su acostumbrada solemnidad. Creo que fue una noche muy agradable y un espectáculo que valió la pena.