Casi en punto de la hora citada, los personajes más famosos de las historietas, íconos de Disney y consentidos de los niños y niñas, aparecieron en el escenario para presentar Disney sobre hielo: amigos, diversión y fantasía. Los gritos y aplausos fueron síntoma inequívoco del entusiasmo en la audiencia infantil, incluida mi beba, Valeria, de 5 años, que no daba crédito a que Mickey y Mimi !supieran patinar tan bien! pues ella desea que esa sea su próxima habilidad.
Pero lo más sorprendente para mí fue que los adultos !estaban igual de entusiasmados o más! Junto a mí estaban al menos tres de ellos que me ensordecían con sus gritos pero me alegraban con sus expresiones. !Los rostros de niños y grandes en sincronía de felicidad frente a una fantasía, eso fue lo mejor!
Cars, la sirenita, el rey león y !campanita! mantuvieron en entusiasmo siempre. Lo más sorprendente era ver que, sobre el hielo, frío, las sonrisas de los personajes se mantuvieron inalterables siempre, cálidas, alegres, contagiosas.... fue un buen show sin duda y me alegro de haber comprado los boletos con tanta anticipación.
Se los recomiendo a quienes tengan la oportunidad de verlo para que lleven a sus hijos, sobrinos, nietos y hasta vecinos, pero sobre todo, les recomiendo ir dispuestos a sorprenderse no sólo con el espectáculo, sino con los espectadores!