Todo un verdadero show para llegar, el trafico impresionante, pero desde el momento que se ilumino el escenario fue totalmente sorprendente, momentos de alegría, de mucha melancolía, de ríos de lagrimas, pero al final, un deleite con su romanticismo, carisma y profesionalismo, es una verdadera interprete de la canción.
Casi tres horas de cantar a todo pulmón varios de sus éxitos, y aún así nos hizo falta tiempo.
Y qué decir de su más que excelente cierre, gran invitado Erik Rubín, pero la noche arrasadoramente fue para Pedro Fernandez, gracias Edith por una más que fabulosa velada!!!!
Súper genial!!!!